El verdadero valor de la marca personal

Últimamente, quizás por hacer un ejercicio de afirmación personal en estos tiempos en los que todos tememos perder el empleo, está muy en boga el término marca personal (que proviene del inglés personal branding). El crecimiento masivo de Facebook, Linkedin, Xing y Twitter en el año 2010 no ha hecho más incrementar esta tendencia de posicionar la marca individual para distinguirse de la masa que deambula sin identidad por el ciberespacio.

¿Cómo posicionar la marca personal en Internet?

Haciendo un pequeño ejercicio de observación se ve a simple vista que las personas se posicionan en Internet intentando “captar” el máximo número de fans o amigos en Facebook, de contactos en Linkedin o en Xing o de seguidores en Twitter. De repente, parece que las personas con más “followers” son las que desarrollan una actividad más frenética, como que hacen más cosas que los demás, cuando realmente esto es una falacia. Lo que pasa es que si tienes muchos seguidores o amigos o contactos, todos se enteran de todo lo que haces cada vez que posteas, que twiteas o que actualizas tu perfil y se crea la percepción en la mente de muchos de que haces muchas cosas.

Es un ejercicio obsesivo fundamentado en criterios meramente cuantitativos. El razonamiento es el siguiente: me da igual quién eres o qué tipo de relación tienes conmigo, te agrego, te añado o te doy un “like”; me da igual lo que haga, lo twiteo, o de si es más o menos relevante lo que leo, lo enlazo, sé que lo que publico en mi blog no es muy interesante hoy, pero me da igual, lo posteo.

 Lo único que se busca es crecer “orgánicamente“, estar en todos lados siempre, sin importar mucho cómo, cuándo ni por qué o con quién. Que una empresa tenga 150,000,000 de fans puede ser fabuloso para esa marca empresarial, pero para la marca individual, ¿qué valor tiene? ¿resulta práctico? ¿es realmente efectivo para tener una buena marca personal estar conectado con otras personas que no te conocen realmente sólo porque Internet te lo permite?

¿Para qué tener 500 amigos en Facebook si sólo te relacionas con 100 personas al año y de ellos con más de la mitad sólo te ves 1 vez cada 12 meses? ¿En Linkedin o en Xing cuántos contactos realmente te pueden ayudar a buscar un trabajo si estás parado? ¿Cuántos de ellos vienen y te ofrecen un puesto mejor sacando los que te conocen personalmente?

Estamos inmersos en un cambio de época y pienso que muchas personas han perdido el foco. Desde un punto de vista profesional, una marca debe estar al servicio de crear productos o servicios y cobrar por ellos. Muchas personas se han olvidado de que las redes sociales deben servir como medio para crecer profesionalmente y no convertir el jiji-jajá buen rollito en un fin. Nos hemos liado la manta a la cabeza y estamos eternamente conectados no sabemos muy bien con qué fin. A las personas nos mueve el interés. Yo puedo sentir “interés desinteresado” por mis amigos íntimos y mi familia. Los demás que pasen por caja. No soy un misionero ni me mueve el altruismo.

Soy de los que piensan que las personas se identifican por su identidad, por el hecho de ser uno, por aquello que les hace diferente, por sus valores, por la relevancia y la calidad de las cosas que hacen y no por el número de followers en Twitter o fans en Facebook.

¿Qué valor tiene la marca personal?

La marca personal no te va a dar un céntimo. Nadie va a venir por Linkedin y te va a nombrar consejero delegado de nada. Para lo que sí sirve la marca personal es para reducir la desconfianza inicial que existe en las relaciones interpersonales. Son referencias “dos/tres/…puntocero”  para tu curriculum vitae. Hay contactos, followers, fans, amigos que testifican tus méritos. Ahí “colgados” online para todo el mundo, que no es poco…

Profesionalmente la marca personal me sirve para que me conozcas mejor -partiendo del hecho de que no me conoces-. No me quiero vender “yo”, quiero vender mis “aptitudes”, mis “méritos”, las cosas que hago y que puedo llegar a hacer. No me vendo “yo”, vendo mi “producto/servicio”. Y a mi tu marca personal sólo me importa si el enfoque que le das es el mismo.

Listado de mejores empresas para trabajar de España del año 2009: hola Google, !soy Velneo!

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La institución Great Place to Work ha publicado una lista con las mejores empresas para trabajar de España en el 2009 (Best Workplaces 2009).  Lo mejor de todo es que la “Number 1” para empresas entre 50 y 100 trabajadores es la empresa en la que trabajo yo, Velneo, como parte del grupo Visual MS. Y justo por delante de Google España, que ha quedado en segundo lugar (“I’m feeling lucky” ahora se dice “Life is soft“).

Me alegro mucho por el premio y me gustaría felicitar a todos mis compañeros de trabajo por hacer de este lugar un sitio cojonudo para trabajar. Desde luego que lo es. Lo mejor de la empresa en que trabajo es el buen ambiente que hay.

Pero conseguir esta atmósfera de trabajo tan buena también nos cuesta lo nuestro.  Nos sentamos dos veces al año y nos hacemos unas sesiones de “feedback 360º” en la que nos decimos lo que pensamos los unos de los otros, destacando tanto los aspectos positivos de nuestros colegas como aspectos que consideramos que nuestros compañeros deben mejorar. A mi particularmente no me cuesta mucho dar ni recibir esta retroalimentación, aunque si que he de confesar que me produce cierto jetlag emocional. Además teniendo en cuenta que una parte del sueldo va en ello, pues imagínate…

Pienso que esta forma de evaluarnos a nosotros mismos es positiva para el grupo porque al final procuramos que este feedback sea diario o inmediato. Es muy feo guardarse cosas hasta el día D. Siempre resulta mejor decir lo que piensas cuando algo te incomoda en el momento.

Yo soy de la opinión que, o lo dices cuando te molesta, o mejor ya no lo dices nunca. Ello cuesta porque hay que encontrar el momento y la forma de decirlo sin hacer daño. Además, según nuestra coach de empresa, la mejor forma de decir estas cosas es formulando peticiones a modo de expectativas. Por ejemplo, si te molesta que un compañero se calle las cosas o no sea claro contigo, decirle:  “Me gustaría que me dijeses las cosas sin tanto rodeos porque al final no entiendo lo que me quieres decir”… en vez de usar juicios de valor del tipo “No eres sincero”, que hace más mal que bien porque nadie es quién para juzgar al otro.

Y es que al final los compañeros están para decirte cómo te ven los demás, desde fuera. Son como un espejo y la suma de varias impresiones a mi personalmente me ayuda a conocerme mejor. Puede que un compañero tenga una expectativa aislada que no se vuelve a repetir en otros, pero si de repente muchos compañeros tienen la misma formulación, da que pensar.

Descubres ahí un ámbito de mejora. Salen las incongruencias a relucir. En realidad es un arma de self-assessment, ya que al final cada uno se queda con lo que quiere mejorar, tras escuchar a todos, y se lo pone como objetivo. En nuestro caso además, nos comprometemos con los demás compañeros a trabajar en ello.

Pero no somos el mejor lugar para trabajar sólo por el feedback, también tenemos una cultura de empresa muy definida y somos de una manera de ser muy determinada. Creemos en unos valores muy concretos y el que no los comparte no suele durar mucho en la empresa (eso si, la rotación aquí es bajísima gracias a el buen trabajo de reclutamiento realizado siempre coherente con los valores que buscamos… -es ese un valor del grupo-).

Además de la psicóloga, especialista en Coaching, y un largo etc. (!felicidades Elena Frade!), tenemos una quiropráctica muy buena (!enhorabuena Marita!) que nos hace mucho bien. Enhorabuena también a todas las personas responsables de que exista esta empresa, a nuestros clientes, a la mesa de ping-pong y a la canasta del Diablo de Tasmania ( diablo que todos en este grupo llevamos dentro, jeje).

Nuestro siguiente reto es convertir Velneo V7 en la plataforma de desarrollo de aplicaciones profesionales de bases de datos más importante de la década que viene.

Yes we can!

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